La Concentración en el deporte
29 enero, 2019

ALBERTO BEUNZA

 

La concentración ante un reto es el elemento final que facilita que un deportista rinda por encima del 100% al que rendiría si su técnica, su físico y su táctica fuera en ese momento perfecta.

Hace ya la friolera de treinta años, aquel entrenador de baloncesto nos recalcaba una y otra vez con un mantra que decía: “Un equipo concentrado es capaz de ganar a un equipo muy superior, la concentración es aquello que hace que rindas muy por encima de tus posibilidades”.

Efectivamente, aquel equipo, técnicamente mediocre conseguía ganar a otros con mayor nivel gracias a que alcanzó un nivel de concentración en los partidos muy alto.

Se ha visto en campeonatos de toda índole, a veces el jugador superior se ve superado por el que, a priori, no debiera ganarle, o vemos como “todos los rechaces del equipo X llegan a determinado jugador”, o no sabemos como este ciclista aguanta todavía en el grupo de escapados, si no es un terreno proclive a él.

Hablando con esos deportistas, encontraríamos que prácticamente todos en esas situaciones tienen un nivel de concentración en su trabajo muy superior al de sus rivales.

La concentración mental consiste en centrar de manera voluntaria toda la atención de nuestra mente en una acción, objeto u objetivo, dejando de lado las distracciones o pensamientos no funcionales para ese reto.

La concentración ante un reto es el elemento final para que el deportista rinda por encima del 100% al que rendiría si su técnica, su físico y su táctica fuera en ese momento perfecta. La concentración hace que nos situemos mejor en el terreno de juego, que salgamos más rápido ante el estímulo (la salida de una carrera, un balón dividido, …), que midamos mejor nuestras distancias, … Pensemos en deportes de riesgo. ¿ Que ocurre en el mundo del esquí? ¿Motor, Ciclismo…?

Esta cualidad, como todas las que atañen al rendimiento de un deportista, también se entrena. Por diversas prácticas y ejercicios de control mental conseguimos concentrarnos mejor, más rápido y adaptarnos al deporte y su práctica. El equipo de U te puede acompañar en la mejora de concentración, pero serás tú con tu compromiso el que adquiera esta habilidad, determinante en el deporte.

Como anécdota os diré que recuerdo a un compañero que jugaba siempre enfadado, un día al preguntarle me contesto que una vez descubrió que enfadado estaba más “metido” en el partido, más concentrado; y desde entonces antes de jugar hacia un ejercicio de introspección pensando en todo aquello que le había salido mal esa semana para enfadarse y jugar mejor. Cada persona es diferente, lo que a mí me sirve puede que a otra persona le perjudique. Todo consiste en mirarse, conocerse y prepararse uno mismo. ¿Entrenamos?